domingo 8 de noviembre de 2009

La Pistola


Un tipo le dice a un amigo:

- Estoy preocupado. Mi esposa se desconcentra y pierde el interés cada vez que hacemos el amor. ¡Y no sé qué hacer!


- Hombre! - responde el otro - ¿Sabes que a mi me pasaba lo mismo con mi mujer? Lo que hice una vez, fue que cuando estábamos haciendo el amor y noté que estaba perdiendo el interés, saqué mi pistola y eché un tiro al aire. Del susto, mi mujer se excitó de nuevo y terminamos genial. Haz la prueba. Toma, te presto la pistola.


Al día siguiente se encuentran los dos de nuevo.


- ¿Y qué? ¡Cuénteme! ¿Cómo te fue con mi técnica?

- Ni me hables! - responde el otro espantado - Estábamos haciendo el 69 y cuando ví que mi mujer estaba desanimandose, saqué la pistola y eché un tiro al aire. Del susto, mi mujer me cagó la cara, me mordió un huevo y para completar... del closet salió un cabrón desnudo con las manos arriba pidiéndome perdón.

NO ME PUEDO AGACHAR


Una mañana, al estar admirando su cuerpo frente al espejo, un hombre, notó que había logrado un bonito bronceado por todo su cuerpo... menos en el pene.
Así que decidió hacer algo para remediarlo....
Fue a la playa, se desnudó, se enterró completamente en la arena, exceptuando el miembro para que pudiera broncearse con el sol.

Un rato más tarde, pasan dos señoras mayores....una de ellas se apoyaba en un bastón para caminar mejor. De pronto ve 'ESO' emergiendo de la arena.....
La del bastón empieza a tocarlo con el mismo.
Entonces le dice a su amiga:
- ¡ Realmente este mundo no es justo!!!
- ¿ Qué quieres decir ? - inquirió su amiga.
- Cuando tenía 20 años, estaba curiosa por verlo.
- Cuando tenía 30 años,. lo disfruté.
- Cuando tenía 40 años, lo perdí.
- Cuando tuve 50 años, pedí por él.
- Cuando tuve 60 años, rogué por él.
- Cuando tuve 70 años, se me olvidó que existía.

- Y ...ahora que tengo 80...

CRECEN EN LA ARENA... Y...¡¡¡ NO ME PUEDO AGACHAAARRRRR !!!

viernes 30 de octubre de 2009

LA CEBOLLA Y EL ÁRBOL DE NAVIDAD

Una familia feliz está en la mesa para cenar cuando el hijo dice si puede hacer una pregunta.

El padre responde:
- Claro, hijo, pregunta!

Y el hijo dice:
- Papá, cuántos tipos de pechos de mujer existen?
El padre, algo sorprendido, responde:

- Bien, mi hijo, existen tres tipos.

A los 20 años la mujer tiene pechos como manzanas, firmes y redondos, lindos, da placer verlos. De los 30 a los 40 son como peras, todavía bellos, aunque un poco caídos... A los 50 son como cebollas...
El hijo dice:
- Cebollas?!

El padre respondió:
- Si. Cuando los miras, te dan ganas de llorar.

Esta explicación lleva a madre e hija a un punto neurálgico tal, que la hija pregunta:- Puedo también hacer una pregunta un tanto personal?- Mamá, cuántos tipos de penes existen?

La madre queda un poco sorprendida, pero mirando al marido responde:- Bien, hijita, un hombre pasa por tres fases distintas.. A los 20 años el pene es como un tronco de Jacarandá, respetable y firme. De los 30 a los 40 años el pene es como un tronco de Sauce llorón flexible pero confiable. Después de los 50 años el pene queda como un árbol de Navidad .

La hija dijo: - Árbol de Navidad?!

La madre responde:
- Eso mismo. Muerto de la raíz a la punta, y las bolas cuelgan como decoración!! Y lo peor: sólo se arma una vez al año!!!

martes 13 de octubre de 2009

Maestro Héctor

Dos parejas están jugando a las cartas. De repente, a Héctor se le caen unas cartas al suelo. Cuando se agacha para levantarlas, nota que la mujer de Pablo NO está usando ropa interior y ha abierto provocativamente sus piernas para que él la vea sin problemas.
Medio incómodo, Héctor se golpea la cabeza con la mesa y se levanta con cierto rubor en el rostro. Más tarde, Héctor va a la cocina a buscar una cerveza y la mujer de Pablo lo sigue y le pregunta:

- Viste algo interesante debajo de la mesa?
Héctor admite que sí, y ella continua:

- Puede ser tuyo, por sólo 500 lucas!
Héctor piensa un minuto, y admite estar interesado.

Quedan en encontrarse el viernes siguiente a las 2 p.m., cuando Pablo estuviera en la oficina.

El viernes, Héctor va a la casa de Pablo y, después de una sesión de sexo como hacía mucho tiempo no tenia, le paga a la mujer las 500 lucas acordadas.

Rato después llega Pablo y le pregunta a su mujer:

-¿Decime... Héctor estuvo aquí hoy en la tarde?
La mujer un tanto sorprendida (y un poco asustada), responde que sí.
- ¿Y te dió 500 Lucas?

- (Dios mío, él lo sabe!!! ), piensa ella. Y finalmente dice:

- Siii, me las dio... por qué...?
- Ah, que bueno! -responde Pablo-, el pasò por mi oficina en la mañana y me pidió 500 lucas prestadas. Me dijo que me los devolvería esta tarde al pasar por la casa y que te las dejaría a vos si yo no estaba... Menos mal que no me cagò....!

domingo 27 de septiembre de 2009

Tres Negras Cubanas

Tres negras cubanas están en el aeropuerto y mientras esperan para tomar un avión conversan entre ellas.


La primera negra dice: ... Yo no sé utedes, pero yo me voy a poné una tanguita coló rosa ante de montáme en ese avión.


-¿Y pá qué...? - le preguntaron las otras dos.

- Poque si el avión se cae y caigo con el culo pa' rriba, la tanguita colo rosa se va a ve desde lejos ¡Y selá fácil rescatalme chica!

La segunda negra dice: ... Pues yo me voy a poné una analanjada y fluorescente. ...

- ¿Y pol qué de ese coló mi negra? le preguntaron las otras dos.

- Poque si caigo al agua con el culo pa' rriba, ese coló sinifica rescate'. ¡Cosa más grande, la vida!

La tercera negra dice:... Pué, yo, no me vo' a ponénaa!

- ¿Cómo dice? - Preguntaron las otras dos..

- Que yo voy sin tanguita ni naa, ¡A culopelao!, como lo oyeron...Poque cuando se cae un avión, lo primero quebucan e' la caja negra.

Doble Deportivo

Anoche me levanté una señora madura en la disco.
Tenía buen aspecto para una mujer de 57 años.
De hecho, no estaba nada mal, y me encontré pensando que quizás tendría una hija guerrera.
Tomamos unas copas, nos hicimos algunas caricias más, y me preguntó si nunca había tenido un ‘Doble Deportivo’.
'Qué es eso?', le pregunté.
'Es un trío con madre e hija', me contestó.
Le dije '¡No!', muy excitado.
Tomamos algunas copas más, y me dijo que hoy era 'mi noche de suerte' y fuimos para su piso.
Encendió la luz del vestíbulo y gritó,
'Mamá, todavía estas despierta?'

Y, ahí empezó...

Mi mujer se sentó a mi lado en el sofá mientras yo pasaba de canal en canal. Ella preguntó: "¿Qué hay en la tele? "Yo respondí: "Polvo".
Y, ahí empezó...
Cuando llegué a casa, ayer por la noche, mi mujer exigió que la llevase a un sitio caro.
Entonces la llevé a una gasolinera. Y, ahí empezó....
Mi mujer y yo estábamos sentados en una mesa en una reunión del Liceo y me estaba fijando en una chica borracha que balanceaba su copa mientras estaba sola en una mesa próxima. Mi mujer preguntó: "¿La conoces?" "Sí," dije yo. "Ella es una antigua novia mía... Sé que empezó a beber después de separarnos, hace ya bastantes años y, por lo
que sé, nunca más ha vuelto a estar sobria.
"¡Dios mío!", dijo mi mujer, "nunca pensé que alguien pudiese celebrar algo durante tanto tiempo?"
Y, ahí empezó....
Después de jubilarme, fui hasta la Seguridad Social para poder recibir la carta de jubilación. La mujer que me atendió solicitó mi carné de identidad para verificar mi edad. Busqué por todos lo bolsillos y me di cuenta que lo había dejado olvidado en casa.
La funcionaria dijo que lo lamentaba pero que tendría que ir a buscarlo a casa y volver más tarde. En esto, me dijo: "Desabotone la camisa"
Entonces desabotoné la camisa, dejando expuestos mis cabellos crespos y plateados.
Ella me dijo: "Este cabello plateado en su pecho es prueba suficiente para mi".
Y procesó mi jubilación. Cuando llegué a casa, conté a mi mujer, entusiasmado, lo que ocurrió. Ella me dijo: "¡Vaya! ¿y porqué no te bajaste los pantalones?
Podrías haber conseguido una invalidez permanente también...
"Y, ahí empezó....
La mujer está desnuda, mirándose en el espejo de la habitación. No está feliz con lo que ve y dice al marido: "Me siento horrible; parezco vieja, gorda y fea". Realmente preciso de un elogio tuyo. El marido responde: "Tu vista está cerca de la perfección".
Y, ahí empezó....
Llevé a mi mujer al restaurante. El camarero anotó primero mi pedido: "Quiero chuletón poco hecho, por favor." El camarero pregunta: "¿El Señor no se preocupa por la vaca loca?" "No, ella misma puede hacer su pedido." -respondí.
Y, ahí empezó...